Viktor Hari Figer, condenado a muerte en 1963 por el asesinato del doctor Edvard Bartels, buscó por su último alimento a una mujer. Su deseo fue expresado por la guardia de la cárcel, ya que explicaba que nada saldría de los huesos de una mujer que había sido herida. Figer asesinó al doctor en 1960, secuestró a un hombre con la pretensión de ayudar a una mujer que había sido herida. El doctor fue asesinado en la cabeza y su cuerpo fue encontrado en un campo de granja.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza un caso criminal histórico que involucra una sentencia de muerte y la solicitud final del prisionero, que es principalmente un asunto legal e histórico en lugar de una cuestión política actual. El marco es neutral, centrándose en los hechos del crimen, el juicio y la ejecución sin favor abierto





