Un video que muestra a un propietario de un hotel en Tivat, Montenegro, gritando a los turistas en la playa de Seljanovo ha provocado reacciones generalizadas en las redes sociales. El metraje muestra al propietario reclamando agresivamente la propiedad de la zona y negando la entrada a los visitantes, a pesar de que la playa es de acceso público. Los turistas informaron haber pagado alrededor de 60 euros por día por el acceso, incluido el alquiler obligatorio de sillas y bebidas. Los usuarios de las redes sociales criticaron el comportamiento, cuestionando la privatización de los espacios públicos y los altos costos. Algunos comentaron sobre el reclamo del propietario sobre el mar y cuestionaron cómo las entidades privadas podrían controlar las áreas costeras. El incidente reavivó las discusiones sobre las prácticas de gestión turística, comunicación y comercialización de los recursos naturales en Montenegro.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el incidente como una crítica más amplia del turismo privatizado y los malos estándares de servicio, alineándose con las preocupaciones de izquierda sobre la desigualdad económica y la accesibilidad al espacio público.




