Un ex soldado ruso, Alisa, de 30 años, y Sergey Sadovnikov, de 37 años, huyeron de su servicio militar durante la invasión de Ucrania en 2022 remando más de 330 kilómetros a través del Mar Negro en un kayak modificado. Después de presenciar graves violaciones y abusos de los derechos humanos dentro del ejército ruso, intentaron desertar a Turquía. Su peligroso viaje duró ocho días sin comida, terminando en agotamiento y alucinaciones cerca de la costa turca. Fueron detenidos por las autoridades turcas y reubicados en un centro de deportación en Kütahya.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la deserción de la pareja como un escape justificado de los crímenes de guerra y los abusos dentro del ejército ruso, enfatizando su postura moral contra el régimen. La narrativa destaca los abusos sistémicos y retrata al estado ruso como opresivo, alineándose con perspectivas de izquierda.





