El equipo nacional de fútbol francés derrotó a Marruecos por 2:0 en los cuartos de final de la Copa del Mundo, con goles de Kylian Mbappé y Ousmane Dembélé. El partido tuvo lugar en Londres, donde las protestas estallaron después de la victoria, principalmente lideradas por fanáticos marroquíes que se enfrentaron con la policía. En Londres, la policía fue atacada por manifestantes, con un oficial herido por un golpe en la cabeza. También ocurrieron protestas en París, donde los fanáticos de Francia y Marruecos se enfrentaron con la policía, incluidos los ataques a un vehículo policial. El gobierno francés desplegó 20,000 policías en todo el país, con 8,000 estacionados solo en París. Se informó de disturbios similares en ciudades holandesas como Ámsterdam, Rotterdam y La Haya, así como en Düsseldorf, Alemania, donde los fanáticos marroquíes usaron botellas de vidrio y pirotecnia contra la policía.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo informa sobre un evento deportivo y las protestas posteriores, que no están directamente relacionadas con la política, el gobierno o la política pública. Como tal, el contenido es apolítico y no muestra una clara inclinación ideológica.




