Un fiscal italiano ha iniciado una investigación sobre el capitán del buque de la ONG Sea-Watch 5, alegando colaboración con contrabandistas en actividades de migración ilegal. La investigación se desencadenó por imágenes obtenidas por Frontex, que muestran barcos no identificados que transfieren a unas 90 personas al barco de la ONG aproximadamente a 70 kilómetros al noreste de Trípoli el 11 de mayo. Las imágenes muestran a hombres enmascarados que supervisan la operación antes de regresar a la costa libia. Más tarde, la Sea-Watch 5 descargó a 166 migrantes, en su mayoría bangladesíes, en Italia, después de que las autoridades italianas inspeccionaron el barco y incautaron algunos documentos. La ONG niega las acusaciones de coordinación previa con los contrabandistas, afirmando que actuaron de acuerdo con el derecho internacional para rescatar a personas en peligro. La investigación busca determinar si la acción constituyó una cooperación organizada con redes de contrabando o una misión de rescate legítima. La ley marítima internacional obliga a la asistencia a los peligros en el mar, pero no excluye la responsabilidad penal si no hay signos de participación en cruces ilegales organizadas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas: el caso legal de los fiscales italianos contra la ONG y la defensa de la ONG basada en principios humanitarios.





