Las fuerzas ucranianas lanzaron un ataque con drones a gran escala contra Moscú y sus alrededores el martes por la noche, según las autoridades locales. El ataque tuvo como objetivo la infraestructura logística y energética clave, con informes que indican que se desplegaron más de 400 drones. Las autoridades rusas confirmaron que aproximadamente 85 de estos vehículos aéreos no tripulados fueron derribados cerca de la capital. Las evaluaciones de daños siguen incompletas, pero se produjeron múltiples incendios en varios lugares de la región de Moscú. El ataque siguió a una operación similar solo dos días antes, durante la cual las fuerzas ucranianas atacaron centros logísticos e instalaciones de almacenamiento de petróleo.
Según el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, los objetivos principales incluían dañar los depósitos de combustible y los centros logísticos vinculados a las fuerzas armadas rusas. En la ciudad de Podolsk, ubicada a unos 40 kilómetros al sur del Kremlin, las imágenes mostraron un humo negro espeso que se elevaba desde una instalación petrolera.
Un incendio también estalló en el distrito industrial cerca del aeropuerto de Domodedovo, donde varios edificios fueron dañados, incluido un importante centro de logística operado por la compañía rusa de comercio electrónico Wildberries. La compañía evacuó temporalmente sus instalaciones en respuesta al incidente. Mientras tanto, los canales de Telegram estatales informaron de un incendio en un edificio residencial en Domodedovo, aunque los detalles siguen sin estar claros. El alcalde de Moscú, Sergei Sobyanin, declaró que más de 400 aviones no tripulados ucranianos habían sido lanzados hacia la ciudad y las regiones circundantes.
El número exacto de víctimas sigue siendo desconocido, aunque los informes preliminares sugieren que diez personas resultaron heridas. Esta escalada se produce en medio de las crecientes preocupaciones sobre la capacidad de Rusia para mantener el suministro nacional de combustible. Una importante refinería en Moscú, que anteriormente fue atacada varias veces por aviones no tripulados ucranianos, ha permanecido cerrada durante seis meses. Su cierre ha tensado aún más el ya frágil mercado energético dentro de Rusia. Los analistas militares ucranianos han señalado que los ataques a tales instalaciones se consideran objetivos legítimos según el derecho internacional, dado su papel en el mantenimiento de las operaciones militares.
En los últimos meses, Ucrania ha aumentado significativamente su uso de aviones no tripulados de largo alcance para atacar la infraestructura militar, industrial y energética rusa. Estos ataques se han convertido en un componente central de la estrategia de Ucrania para interrumpir los esfuerzos de guerra rusos. La frecuencia y precisión de estos ataques han obligado a Moscú a reforzar sus defensas aéreas, incluida la instalación de nuevos sistemas antiaéreos en los tejados de edificios civiles. Los funcionarios rusos aún no han emitido declaraciones detalladas sobre el alcance del daño o la efectividad de sus medidas defensivas. Sin embargo, la naturaleza repetida de estos ataques sugiere que Ucrania continúa priorizando objetivos estratégicos en la región de Moscú.
A medida que las tensiones aumentan, es probable que ambas partes continúen desplegando armas avanzadas en un esfuerzo por obtener ventajas tácticas. La situación sigue siendo fluida, con evaluaciones en curso de daños y posibles acciones de represalia aún pendientes.
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Nova24TVAfín a un partidoProgresistaVeracidad 95Objetividad 85ayer [Video] Moscú de nuevo en llamasSegún las autoridades rusas, alrededor de 85 aviones no tripulados fueron derribados cerca de Moscú, mientras que el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky confirmó el ataque dirigido a interrumpir las líneas de suministro militar. Los ataques causaron incendios y daños en varios lugares, incluido un importante centro logístico en Podolsk y partes de la zona industrial de Domodedovo. Los medios estatales rusos informaron incidentes en múltiples sitios, aunque el alcance total del daño sigue sin estar claro. El ataque sigue a un ataque previo de aviones no tripulados ucranianos contra la infraestructura de Moscú solo dos días antes.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el ataque como parte de la campaña en curso de Ucrania contra la infraestructura de Rusia, haciendo hincapié en la intención estratégica detrás de los ataques. Destaca el liderazgo ucraniano (Zelensky) y utiliza términos como "apuntar" y "interrumpir las líneas de suministro militar", que se alinean con los pro-ucranianos.
Por qué veracidad (95): The article reports that Ukraine launched approximately 400 drones at Moscow and surrounding areas, targeting oil infrastructure and logistics. It cites statements from Russian officials confirming the attack and damage, including fires and casualties. The information aligns with cross-source report
Por qué objetividad (85): The article presents the attack as a significant military action by Ukraine, using phrases like 'obsežen napad' (major attack) and emphasizes the scale of the strike. While it includes both sides' perspectives (Russian officials and Ukrainian confirmation), it leans slightly towards acknowledging th
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