Dos rascacielos abandonados en el centro de Los Ángeles, conocidos como las 'torres de graffiti', se someterán a una limpieza después de años de abandono. Los críticos, incluidos los medios de comunicación locales, han criticado a la alcaldesa Karen Bass por permitir que las estructuras se conviertan en símbolos de la decadencia urbana en medio de problemas como la falta de vivienda y la basura. El desarrollo de Oceanwide, originalmente comprado por $ 1.2 mil millones por una compañía china, se estancó en 2019 debido a dificultades financieras. La ciudad intentó resolver el problema a través de un tribunal de bancarrota, pero el sitio permaneció vacante y vandalizado. Recientemente, la ciudad retiró sus objeciones a un plan de bancarrota revisado que involucra a un nuevo comprador que compra la propiedad por $ 470 millones. Con una próxima elección, Bass está enfatizando la mejora de la calidad de vida y la revitalización de la economía del área.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el manejo de las "torres de graffiti" por parte de la alcaldesa Karen Bass como un fracaso, utilizando términos como "decadencia urbana" y "problemas económicos" que se alinean con las críticas progresistas de la gobernanza urbana.



