El artículo critica la forma en que los medios retratan a las mujeres involucradas en el crimen organizado, destacando dos estereotipos comunes: víctimas o 'narco reinas'. Utiliza casos recientes de Chile para argumentar que estas representaciones oscurecen los roles reales y la dinámica de poder que las mujeres ocupan dentro de las organizaciones criminales. La pieza enfatiza que si bien algunas mujeres pueden ocupar puestos de liderazgo, muchas aún se definen por su relación con los hombres en lugar de su propia agencia. Llama a una comprensión más matizada de las contribuciones y estructuras de poder de las mujeres dentro del crimen organizado.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión a través de una lente feminista, criticando las representaciones tradicionales de los medios de comunicación que reducen a las mujeres a víctimas o figuras excepcionales.





