Las conversaciones de transición política de Venezuela comenzaron en Caracas con discusiones entre el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez y la representante de la oposición Dinorah Figuera. Las conversaciones, respaldadas por los EE.UU., tuvieron lugar siete meses después de que las fuerzas estadounidenses se apoderaran del presidente Nicolás Maduro. La líder de la oposición María Corina Machado, que vive en el exilio, no fue invitada a participar, mientras que Figuera, que regresó del exilio, representa al bloque de la oposición que ganó la mayoría en la Asamblea Nacional de 2015. El diálogo tiene como objetivo restaurar las instituciones democráticas y abordar cuestiones como el Tribunal Supremo y el Consejo Nacional Electoral, que la oposición critica por legitimar las disputadas elecciones de 2024 de Maduro. Ambas partes expresaron su esperanza en una transición pacífica y estabilización, y el Departamento de Estado de los EE.UU. respaldó el proceso como una oportunidad "única" para Venezuela.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la transición política como un esfuerzo respaldado por Estados Unidos para restaurar la democracia, enfatizando el llamado de la oposición a las reformas institucionales y retratando al gobierno interino como bajo la influencia de Estados Unidos.


