Un poderoso terremoto de magnitud 7.1 en la escala sísmica de Japón sacudió la prefectura de Kumamoto en la isla de Kyushu el 28 de julio, matando al menos a 13 personas e hiriendo a docenas más. El terremoto causó daños significativos a la infraestructura, incluido un centro comercial y una fábrica de papel, lo que provocó que miles de personas buscaran refugio en centros de evacuación. Los esfuerzos de rescate se centraron en recuperar a las víctimas de los sitios afectados, aunque algunos siguen desaparecidos. Se informaron cortes de energía, cierres de carreteras y derrumbes estructurales, con advertencias de posibles réplicas en los próximos días.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo proporciona un relato fáctico del impacto del terremoto, las víctimas y los esfuerzos de rescate sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política.






