El artículo informa que los beneficios económicos de la Copa Mundial de la FIFA en la Ciudad de México se distribuyeron de manera desigual entre los negocios en el Centro Histórico. Alejandro Gazal Orduña, presidente de Procentrhico, declaró que solo se beneficiaron sectores específicos, particularmente los relacionados con la hospitalidad, la gastronomía y los bienes relacionados con eventos. Señaló que se realizó alrededor del 40% del impacto económico esperado, con solo el 3% de las empresas en el área beneficiándose de eventos masivos. El artículo destaca que los sectores minoristas tradicionales como las ventas de textiles, joyas y tiendas de regalos no vieron ganancias significativas, mientras que los vendedores ambulantes se enfrentaron a la competencia de los negocios establecidos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de los efectos económicos de la Copa del Mundo sin favorecer abiertamente ninguna ideología política, y cita las preocupaciones de un representante empresarial sin adoptar una postura partidista, centrándose en los resultados económicos en lugar de las implicaciones políticas.






