En 1931, un crimen brutal ocurrió en Jelovc, ubicado en la orilla izquierda del río Drava, a seis kilómetros del centro de Maribor. El incidente, descrito como salvaje, estaba vinculado al espíritu de la época y presagiaba una nueva era. La familia involucrada era una familia rural, con el padre, Alojz, durmiendo en una habitación a la izquierda de la casa de campo, mientras que su hermana mayor, dos hijas adultas y su hijo de seis años, Rajmund, dormían al otro lado de las puertas de la casa de campo. El hijo de 36 años, Ivan, tuvo que dormir en el granero debido a la falta de espacio. Más tarde se arrepintió de la decisión de su padre. El único testigo del crimen fue un pájaro del bosque asustado.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el evento en un contexto histórico que critica las condiciones sociales que conducen a la violencia, utilizando términos como "kmečki prekariat" (precariedad agraria), que implica problemas sistémicos.





