El artículo discute la reacción pública a la Princesa Leonor de Asturias comenzando su educación universitaria en la Universidad Carlos III de Madrid. Critica la noción de meritocracia destacando las ventajas de ser de la realeza, sugiriendo que el linaje real garantiza el reconocimiento y los honores independientemente del esfuerzo personal. La pieza señala que algunos medios de comunicación han descrito el inicio de Leonor en la universidad como 'un estudiante regular', pero los usuarios de las redes sociales expresan escepticismo sobre este retrato, cuestionando si fue recibida personalmente por el rector de la universidad. El tono implica que la familia real recibe un trato especial y que la verdadera meritocracia se ve socavada por tales privilegios.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el privilegio de la familia real como inherentemente injusto, lo que implica que su estatus garantiza el reconocimiento y los honores sin mérito.




