El gobierno irlandés está considerando aumentar el impuesto a los vapores después de recaudar más de 22 millones de euros en solo nueve meses desde su implementación en noviembre de 2023. El impuesto, conocido como Impuesto a los Productos E-líquidos (EPT), se cobra a 500 euros por litro y se aplica a importadores y fabricantes bajo el "primer modelo de suministro". El impuesto tiene como objetivo abordar las preocupaciones sobre la popularidad de los vapores entre los jóvenes y los desafíos regulatorios planteados por la industria. La Ley de Salud Pública (Vapores de Uso Único), ahora ley, prohíbe los vapores desechables de un solo uso, mientras que la legislación relacionada en el Seanad busca prohibir los vapores aromatizados y limitar el diseño de envases. Se han planteado preocupaciones sobre los operadores no conformes, incluidas las tiendas de teléfonos, y la afluencia de vapores inseguros y no regulados a la UE, con incautaciones recientes que suman 94 millones de unidades.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información sobre la consideración del gobierno de un aumento del impuesto al vapeo y las acciones regulatorias relacionadas sin favorecer abiertamente a ninguno de los lados del debate.





