La candidata republicana Rebecca Cooke (D) se enfrentará a Rebecca Cooke (D) en una revancha por el 2do Distrito Congresional de Wisconsin, un asiento clave en el campo de batalla en el centro y el oeste de Wisconsin, según las proyecciones de Decision Desk HQ. La carrera marca un regreso a la misma contienda que tuvo lugar en 2024, donde Van Orden ganó por más de 11,000 votos.
Van Orden, un incondicional conservador dentro del Partido Republicano, ha sido una figura prominente en la política de Wisconsin, conocida por sus fuertes posturas sobre inmigración y seguridad nacional. Su campaña se ha centrado en el crecimiento económico, el control de fronteras y la oposición a las políticas progresistas. Mientras tanto, Cooke, que se postula como demócrata, ha enfatizado temas como el acceso a la atención médica, el cambio climático y la equidad social. Su campaña ha destacado la necesidad de soluciones bipartidistas y una mayor responsabilidad del gobierno, particularmente a la luz de las recientes controversias que rodean a algunos legisladores republicanos.
En el norte de Wisconsin, otra carrera de alto riesgo se desarrolló cuando Michael Alfonso, de 26 años, se aseguró la nominación del Partido Republicano para el 1er Distrito Congresional. Alfonso, respaldado por el secretario de Transporte Pete Buttigieg y respaldado por el presidente Trump, representa a una nueva generación de republicanos que compiten por la influencia en el estado. Su victoria en las primarias lo posiciona como un candidato potencial en las elecciones de noviembre, donde probablemente se enfrentará al candidato demócrata Shannon O'Keefe, ex miembro de la junta escolar y defensor de la reforma educativa. Mientras tanto, en Florida, la escena política ha dado un giro dramático con respecto al representante Cory Mills (R-FL).
El gobernador Ron DeSantis, una figura republicana destacada, declaró públicamente durante una conferencia de prensa en la Universidad Aeronáutica Embry-Riddle que no respalda ni apoya la candidatura de reelección de Mills en el 7o Distrito Congresional. Esta postura se produce en medio de la creciente presión tanto dentro como fuera del partido debido a las acusaciones contra Mills. Estas incluyen acusaciones de abuso doméstico, mala conducta financiera y violaciones de las reglas de ética del Congreso.
Mills supuestamente instruyó a la víctima a mentir a las autoridades e intentó ponerse en contacto con la entonces Fiscal General Pam Bondi. Oficina del Fiscal de los Estados Unidos. Surgieron más complicaciones en julio de 2025, cuando otra mujer informó que Mills amenazó con publicar videos íntimos de ella y poner en peligro sus futuras relaciones. En octubre de 2025, un tribunal de circuito de Florida emitió una orden judicial final contra Mills, citando su reiterada indiferencia a las solicitudes de cesar el contacto y la angustia emocional resultante. El tribunal también señaló acusaciones de que Mills se involucró en valor robado y violó las reglas de la Cámara al permitir que sus compañías buscaran contratos federales mientras servía en comités clave.
A pesar de estos graves cargos, Mills ha permanecido en el Congreso, con el apoyo de algunos aliados republicanos. Sin embargo, el creciente escrutinio ha llevado a los llamados a su eliminación. La representante Mace ha argumentado que la evidencia en contra de Mills es abrumadora, que abarca el comportamiento violento hacia las mujeres, el acoso cibernético, la deshonestidad sobre su servicio militar y el aprovechamiento de su posición en el Congreso.
En particular, el presidente Donald Trump, que una vez respaldó a Mills, no lo ha incluido entre su lista reciente de candidatos para las primarias del 18 de agosto. Este cambio subraya las crecientes divisiones internas dentro del Partido Republicano, especialmente con respecto a la conducta ética y la responsabilidad.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor