Una imagen que circula en línea afirma falsamente que un fallo judicial de 2014 en Milán vinculó el autismo a las vacunas, específicamente la vacuna hexavalente de GlaxoSmithKline. Sin embargo, esta decisión fue revocada en 2018 por el Tribunal de Apelación, que concluyó que no había evidencia científica que respaldara un vínculo causal entre la vacuna y el autismo. El fallo inicial de 2014 se basó en la opinión de un experto médico, pero la revisión posterior no encontró respaldo científico creíble para la afirmación. Este caso destaca cómo los tribunales inferiores a veces se basan en investigaciones desacreditadas, como el estudio ahora retirado de Andrew Wakefield, a pesar del consenso científico más amplio que refuta cualquier conexión entre las vacunas y el autismo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta tanto el fallo judicial inicial como su revocación, citando el consenso científico en contra de un vínculo entre la vacuna y el autismo. No favorece a un lado sobre el otro, proporcionando contexto sobre los procesos legales y el papel de la investigación desacreditada.






