Una estación de esquí familiar en el municipio suizo de Glarus, Braunwald, ha decidido cesar sus operaciones después de este invierno debido a pérdidas a largo plazo y inviernos consecutivos con poca nieve. La administración declaró que las pérdidas anuales alcanzaron hasta 1,6 millones de euros en los últimos años, y a pesar de múltiples inyecciones de capital, incluidas 1,8 millones de euros en 2024, las operaciones continuas ya no son viables. Este cierre destaca los desafíos más amplios que enfrenta la industria suiza de esquí, con 169 estaciones de esquí cerradas desde la segunda mitad del siglo XX. Los centros de esquí más grandes también se ven afectados, con algunas operaciones reducidas debido a limitaciones financieras. El cambio climático está exacerbando estos problemas, y la investigación indica que el umbral de altitud para temperaturas invernales confiables aumentará en alrededor de 300 metros para 2050, lo que hará que las áreas de esquí de menor altitud sean cada vez más difíciles de operar.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo analiza los impactos ambientales y económicos de la industria del esquí debido al cambio climático, pero no adopta una postura política ni favorece ninguna perspectiva ideológica en particular.




