En un hospital italiano, los pacientes están siendo asistidos por un robot llamado Ego, que tiene cejas y brazos y está diseñado para realizar tareas como entregar agua, acompañar a los pacientes por los pasillos y monitorear sus niveles de dolor a través de una pantalla en su pecho. El robot se está probando actualmente en una sala especializada en el tratamiento de pacientes con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva. El proyecto es una colaboración entre el Instituto Italiano de Tecnología y la Universidad de Pisa. Si bien el robot es operado actualmente de forma remota por un humano, se espera que funcione de forma autónoma a partir de julio. El objetivo del experimento es comprender los límites de la asistencia robótica en entornos de atención médica y explorar aplicaciones futuras en las que los robots podrían apoyar a los pacientes y cuidadores en el hogar. Sin embargo, las tareas que involucran la atención directa al paciente, como administrar medicamentos, siguen siendo responsabilidad del personal médico humano.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo discute la innovación tecnológica en el cuidado de la salud y no involucra a figuras políticas, políticas o temas polémicos.





