El artículo discute la reciente recomendación de Robert F. Kennedy Jr. para las vacunas contra el sarampión en los Estados Unidos, contrastando su postura pasada como defensor antivacunas. Durante una entrevista en la CNN, Kennedy aconsejó a los padres que vacunen a sus hijos contra el sarampión, afirmando que las vacunas son efectivas para prevenir la enfermedad en el 97% de los casos. Sin embargo, la pieza destaca su historia de propagación de afirmaciones científicamente desacreditadas, como vincular las vacunas al autismo, que promovió anteriormente antes de ingresar a la administración Trump. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron un aumento significativo en los casos de sarampión, atribuyendo parte del aumento a la vacilación de la vacuna alimentada por figuras como Kennedy. El artículo también señala que Kennedy ha sido criticado por su papel en exacerbar el problema y niega cualquier responsabilidad por el brote.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca a Robert F. Kennedy Jr. como una figura controvertida que históricamente ha difundido información errónea sobre las vacunas, particularmente vinculándolas al autismo, una afirmación ampliamente desacreditada por la investigación científica.






