Una chica de 17 años de Carolina del Norte, Sarah L. Santiago, ha sido acusada de asesinato y conspiración por supuestamente ayudar y ser cómplice de los perpetradores de un tiroteo mortal en una mezquita de San Diego. Según los fiscales, Santiago grabó una transmisión en vivo del ataque, distribuyó las imágenes y publicó el manifiesto supremacista blanco de los atacantes. También está acusada de enviar un parche supremacista blanco a uno de los tiradores. Los atacantes, Cain Clark y Caleb Vazquez, mataron a tres personas en el Centro Islámico de San Diego antes de quitarse la vida. Sus escritos expresaron ideologías de extrema derecha y citaron los tiroteos en la mezquita de Christchurch como inspiración. Las acciones de las víctimas, particularmente el guardia de seguridad que ayudó a proteger a muchos niños, se les atribuye el salvar numerosas vidas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información objetiva sobre los procedimientos legales y no exhibe un lenguaje abiertamente sesgado o una búsqueda selectiva de fuentes.Informa sobre los cargos contra el adolescente, la naturaleza del delito y las motivaciones ideológicas de los atacantes sin inclinación aparente.





