El secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, instó a las naciones del G-20 a reevaluar los términos comerciales con China para abordar los desequilibrios económicos globales, enfatizando la necesidad de que China reduzca su superávit comercial de $ 1.2 billones cambiando hacia el consumo interno en lugar de depender de las exportaciones. Bessent argumentó que la dependencia de China de las exportaciones para estimular su débil economía es insostenible y advirtió que el déficit comercial de los Estados Unidos con China ha disminuido significativamente debido a los aranceles, aunque esto ha llevado a un aumento de las importaciones chinas en otras regiones. Sugirió que otros países deben incentivar a China a reequilibrar su economía y criticó propuestas como un nuevo "Acuerdo Plaza" para apreciar el yuan, argumentando que tales medidas evitan abordar problemas más profundos como los subsidios industriales chinos y la débil demanda doméstica.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca las preocupaciones estadounidenses sobre las prácticas comerciales de China como un tema crítico que requiere coordinación internacional, utilizando un lenguaje que enfatiza el impacto negativo del superávit comercial de China y sugiere que el modelo económico de China es defectuoso.




