El gobierno de los Estados Unidos, bajo el presidente Donald Trump, ha firmado un acuerdo con Arabia Saudita para apoyar el desarrollo de un programa nuclear civil. El acuerdo fue anunciado por los ministros de Energía Chris Wright y Abdulasis bin Salman. Sin embargo, los expertos informan que en el acuerdo faltan importantes salvaguardias contra el desarrollo de armas nucleares. Estos incluyen restricciones al enriquecimiento de uranio y el reprocesamiento de combustible gastado, lo que podría conducir a la proliferación de armas nucleares. Además, el acuerdo no incluye un 'Protocolo Adicional' que permite a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) realizar inspecciones no programadas. Esta omisión ha generado preocupaciones entre los expertos en control de armas y algunos legisladores estadounidenses, que anteriormente habían insistido en que tales protecciones eran necesarias.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el acuerdo como potencialmente habilitador de la proliferación nuclear, pero enfatiza la ausencia de medidas de protección en lugar de los riesgos planteados por Arabia Saudita.



