El 2 de septiembre de 2026, los Estados Unidos llevaron a cabo ataques de represalia directa contra dos petroleros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) en el estrecho de Ormuz, marcando la primera acción de este tipo bajo una nueva política de 'petrolero por petrolero' anunciada por el entonces presidente Donald Trump. Esta política tenía como objetivo disuadir los ataques iraníes contra buques comerciales y activos militares estadounidenses en la región respondiendo directamente a las acciones iraníes. Anteriormente, los Estados Unidos se habían centrado en evitar que los barcos iraníes violen un bloqueo naval, pero no llevaron a cabo ataques directos. Según los informes, alrededor de 100 objetivos iraníes, incluidas las defensas aéreas, los sistemas de radar y los lanzadores de misiles, fueron alcanzados durante la operación. En respuesta, Irán supuestamente lanzó ataques contra varios países vecinos, incluidos Jordania, Kuwait, Bahrein e Irak.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo presenta la acción militar estadounidense como una respuesta justificada a la agresión iraní, usando términos como "ataques de represalia", "disuadir ataques iraníes" y citando la afirmación de Trump de "casi control total del estrecho de Ormuz".



