El 15 de julio de 2026, los Estados Unidos lanzaron una nueva ronda de ataques aéreos contra los sistemas de defensa costera de Irán y los sitios de almacenamiento y lanzamiento de misiles de crucero en la isla de Gran Tunb. Los ataques siguieron a la reimposición de un bloqueo naval a los puertos iraníes y se produjeron en medio de tensiones crecientes sobre el control del Estrecho de Ormuz, estratégicamente vital, que representa aproximadamente una quinta parte de los envíos mundiales de petróleo y gas. Los Estados Unidos afirmaron que los ataques tenían como objetivo degradar la capacidad de Irán para atacar el transporte marítimo comercial en la zona. En respuesta, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán anunció ataques contra objetivos militares estadounidenses en Bahréin, Kuwait y Jordania, y advirtió sobre el posible cierre de las rutas regionales de exportación de energía.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la escalada del conflicto entre EE.UU. e Irán, citando las acciones y respuestas de ambas partes sin favorecer abiertamente a una de las partes.





