El 2 de septiembre de 2026, el ejército de los Estados Unidos llevó a cabo sus primeros grandes ataques contra Irán en más de un mes, dirigidos contra el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) tras los recientes ataques iraníes contra el transporte comercial en el estrecho de Ormuz e incidentes que involucraron a personal estadounidense. Los ataques ocurrieron a las 7:30 pm hora de Teherán, en respuesta a los intentos iraníes de colocar minas en el estrecho y disparos de misiles hacia una base estadounidense en Jordania. Estas acciones siguieron a los ataques contra dos petroleros, el 'Sidr' y 'Senegal Prosperity', que estaban cargados con petróleo crudo saudí. A pesar de un memorando de entendimiento entre los Estados Unidos e Irán destinado a restaurar el paso seguro para el transporte marítimo, no se ha alcanzado un acuerdo duradero para poner fin a las hostilidades. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, respaldó públicamente los ataques, advirtiendo de una mayor escalada.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la acción militar estadounidense como una represalia justificada contra la agresión iraní, enfatizando la amenaza planteada por Irán y la fuerza de la respuesta estadounidense.




