Un proyecto de ley estadounidense que podría prohibir a los accionistas chinos del sector automovilístico vender sus automóviles en Estados Unidos ha sido rechazado por el Senado de Estados Unidos. El proyecto prohíbe la importación, producción, venta y reventa de vehículos de fabricantes de los que los accionistas chinos poseen más del 15 por ciento. Mercedes-Benz podría verse afectada, ya que los accionistas chinos como BAIC y Geely poseen aproximadamente el 10 por ciento cada uno. También las empresas estadounidenses como Ford y General Motors podrían verse afectadas por la ley, ya que pueden producir y instalar software en China. Mercedes argumentó que su participación y sus inversiones en Estados Unidos son menores.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta sin una clara inclinación partidista las posiciones de los participantes, incluida Mercedes, el congresista y el senador de los Estados Unidos, la amenaza de la ley, el razonamiento de Mercedes y las diferencias políticas en el seno de la oposición.





