Una compañía con sede en los Estados Unidos, Bee Safe Mosquito Control, está utilizando mosquitos machos infectados con la bacteria Wolbachia para reducir las poblaciones locales de mosquitos. Los machos no pican y, cuando se aparean con hembras no infectadas, sus crías no sobreviven. Este método apunta a los mosquitos tigre (Aedes albopictus), especies no nativas que propagan enfermedades como el dengue. La iniciativa implica liberar 600,000 mosquitos en toda la región para el verano, ofreciendo una alternativa al uso tradicional de pesticidas. Los clientes aprecian el enfoque porque evita productos químicos dañinos como la bifentrina, un potencial carcinógeno. La técnica ha demostrado eficacia, con los primeros adoptantes que informan de menos mosquitos y mejores experiencias al aire libre. Existen programas similares en otros lugares, como el Proyecto Wolbachia de Singapur a gran escala.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta una iniciativa científica y comercial centrada en el control de las poblaciones de mosquitos a través de métodos biológicos.





