El 23 de julio de 2026, los Estados Unidos y Arabia Saudita anunciaron un acuerdo nuclear histórico que permite a Arabia Saudita desarrollar un programa nuclear civil. El acuerdo incluye disposiciones para el enriquecimiento de uranio utilizando tecnología estadounidense y salvaguardas bilaterales para prevenir la proliferación nuclear. El secretario de Energía de los Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro de Energía saudita, Abdulaziz bin Salman, firmaron el acuerdo, enfatizando el fortalecimiento de los lazos comerciales y la seguridad nuclear. Sin embargo, el acuerdo excluye el Protocolo Adicional del OIEA, que permitiría una mayor supervisión internacional. El acuerdo enfrenta un posible escrutinio del Congreso, aunque es poco probable que el Congreso controlado por los republicanos lo bloquee. Esto sigue a los Estados Unidos e Israel lanzando una campaña militar contra Irán, en parte debido a las preocupaciones sobre las actividades nucleares de Irán.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca el acuerdo como un movimiento estratégico para fortalecer las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita y destaca la exclusión de la supervisión de la AIEA, que podría verse como favorecer los intereses saudíes sobre la responsabilidad internacional.




