Un estudio publicado en Science desafía la percepción común de los insectos como criaturas puramente impulsadas por el instinto al mostrar que las abejas pueden resolver problemas espontáneamente sin entrenamiento o observación previa. Investigadores dirigidos por Olli Loukola de la Universidad de Turku descubrieron que las abejas pueden generar soluciones novedosas para alcanzar recompensas, como usar una bola de espuma para estabilizar su posición bajo una flor artificial azul. Esta capacidad se asoció previamente con mamíferos de gran cerebro como humanos, chimpancés o elefantes. Los hallazgos hacen eco de los primeros experimentos del psicólogo Wolfgang Köhler, que demostraron habilidades similares de resolución de problemas en primates.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la investigación científica sin un marco ideológico manifiesto, discute los hallazgos biológicos y hace referencia a estudios psicológicos históricos sin adoptar una postura política.






