Tras la orden del presidente William Ruto de cerrar los pequeños negocios de propiedad extranjera en Kenia, cientos de burundeses residentes en Nairobi se apresuraron a la embajada de Burundi para obtener documentos de viaje y prepararse para abandonar el país. La directiva, destinada a impulsar la inversión local, causó preocupación entre los burundeses que dependen de la venta callejera para obtener ingresos. Muchos expresaron sentimientos de ser tratados injustamente y compararon la situación con los incidentes xenófobos en Sudáfrica. El ministro de Relaciones Exteriores de Burundi criticó a Kenia por no proteger a sus ciudadanos y acusó al gobierno de permitir que ocurrieran la violencia y el saqueo.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta ambas perspectivas, las preocupaciones de los residentes de Burundi y la explicación de Kenia sobre la política, sin favorecer abiertamente a un lado, e incluye citas directas de individuos afectados y respuestas oficiales, proporcionando una cobertura equilibrada de la situación.




