En varias casas unifamiliares de Zúrich y Winterthur, se colocaron boletines con códigos QR en cajas para invitar a los residentes a participar en grupos de WhatsApp para el vecindario. Los grupos deben promover el intercambio entre vecinos, pero los residentes no saben quién administra los grupos. Algunos inquilinos muestran escepticismo, ya que temen que personas desconocidas puedan usar información sensible como números de teléfono o nombres. En una vivienda en Winterthur, muchos miembros del grupo han abandonado el grupo y fundado su propio grupo, mientras que otros en el entorno siguen activos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la situación de forma neutral, sin mostrar una clara preferencia política o una actitud partidista.




