Un grupo de alrededor de treinta personas atacó a dos aficionados al fútbol español con gas pimienta y gas en Vitoria-Gasteiz, golpeándolos antes de que pudieran ver el partido de España en la Plaza de España. La Ertzaintza (policía vasca) desplegó patrullas para localizar a los sospechosos. En Bilbao, los partidarios del equipo vasco intentaron sabotear una gran pantalla instalada por el Partido Popular (PP) para transmitir la final de la Copa del Mundo de España contra Argentina. Arrojaron objetos, dañaron barreras y cortaron cables, interrumpiendo brevemente la transmisión. La policía identificó a seis individuos involucrados. En Eibar, individuos enmascarados quemaron una bandera española y exhibieron pancartas que apoyaban al equipo vasco y se oponían a España, junto con lemas anti-español.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo se centra en los incidentes relacionados con los ataques a los aficionados españoles y el sabotaje de las pantallas que transmiten los partidos de la selección nacional de España, que están vinculados a la identidad regional y la oposición al nacionalismo español.




