El artículo analiza el declive del Poder Judicial Nacional en Argentina, destacando las preocupaciones sobre la independencia judicial y la posible influencia política en los nombramientos. Contrasta esta situación con la carrera de la doctora Carmen Argibay, una magistrada que defendió la integridad judicial y el estado de derecho a lo largo de su carrera. Argibay enfrentó persecución durante la dictadura militar de 1976, fue detenida sin evidencia de irregularidades y sufrió dificultades personales significativas. La pieza enfatiza su resiliencia y dedicación a la justicia, al tiempo que critica las prácticas actuales que priorizan la alineación política sobre el mérito y la experiencia legal.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el estado actual del poder judicial como comprometido por la influencia política y carece de independencia judicial, lo que se alinea con las críticas de izquierda al autoritarismo y la corrupción institucional.






