El artículo analiza los esfuerzos de Bogotá para convertirse en una ciudad inteligente mediante la modernización de su anticuado sistema de iluminación pública. Destaca la necesidad de una red de iluminación LED totalmente inteligente capaz de monitoreo remoto, detección de fallas e integración con sensores y cámaras. La solución propuesta implica una reforma tributaria que impondría un recargo a los impuestos a la propiedad para los estratos 4, 5 y 6 para financiar esta modernización. Bogotá es única entre las capitales colombianas en no tener un impuesto de servicios públicos de luz separado, mientras que la mayoría de las otras capitales lo tienen. La propuesta también incluye aumentar el ICA (Impuesto de Capacitación) para los servicios financieros y el comercio de vehículos, lo que podría conducir a efectos económicos negativos como el traslado de empresas a municipios cercanos con tasas de crédito más bajas y mayores costos. El artículo cuestiona si este es el momento adecuado para agregar nuevas cargas a los ciudadanos y sectores productivos, especialmente dadas las llamadas a la austeridad fiscal nacional.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la discusión en torno a la necesidad de modernizar la infraestructura de Bogotá y critica el retraso en la implementación de tales cambios.





