El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, habría hecho una gran promesa a Marruecos a cambio del apoyo público, según informes recientes. La afirmación surgió después de que Infantino convocara una reunión de emergencia con su círculo íntimo en el Complejo Mohammed VI en Salé, cerca de Rabat. Durante esta reunión, supuestamente se comprometió a organizar el partido final de la Copa Mundial 2030 en Marruecos, que actualmente está compitiendo contra España por el derecho de organizar el evento. El lugar propuesto sería el nuevo Estadio Hassan II en Casablanca, capaz de albergar hasta 115,000 espectadores, con la construcción programada para completarse en diciembre de 2027.
Esta revelación salió a la luz a través de nuevas revelaciones de The Times, que declaró que Infantino, que ha sido apoyado por Marruecos desde su elección en 2016, ahora busca el respaldo público de la Real Federación Marroquí de Fútbol, liderada por Fouzi Lekjaa, a cambio de asegurar el partido final. La oferta parece ser parte de una estrategia más amplia para asegurar el respaldo político y público antes de las decisiones clave con respecto a la Copa Mundial 2030, que será organizada conjuntamente por España, Portugal y Marruecos, con partidos de la fase de grupos que tendrán lugar en Uruguay, Paraguay y Argentina.
Sin embargo, la Federación Internacional de Fútbol de Asociación (FIFA) negó rápidamente estas afirmaciones a través de su agencia oficial en español, EFE. Esta negación se produce en medio de crecientes preocupaciones sobre el liderazgo de Infantino, con varios ex aliados, incluido Arsène Wenger, que se han distanciado de él en los últimos días.
Mientras tanto, el silencio de Arabia Saudita, uno de los partidarios más antiguos de la FIFA, ha generado más preocupaciones para Infantino. El reino, que recientemente fue seleccionado como la nación anfitriona de la Copa Mundial 2034, se ha mantenido notablemente callado sobre el tema, lo que provocó especulaciones de que su ausencia podría indicar un cambio en la lealtad. Esta falta de respuesta ha inquietado a Infantino, que se está preparando para ser el anfitrión del próximo Congreso de la FIFA en marzo de 2027, donde pretende asegurar un cuarto mandato como presidente a pesar de las llamadas a su renuncia de múltiples federaciones regionales. A medida que se desarrolla la situación, las implicaciones potenciales de la supuesta promesa de Infantino siguen siendo inciertas.
Si renunciara o perdiera las próximas elecciones, el compromiso con Marruecos con respecto a la final de la Copa Mundial 2030 podría ser reconsiderado, favoreciendo potencialmente a España. Por ahora, sin embargo, la controversia que rodea la promesa continúa dominando las discusiones dentro de la comunidad mundial de fútbol, y muchos esperan más claridad de la propia FIFA.
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