Las Naciones Unidas han planteado serias preocupaciones sobre el empeoramiento de la situación humanitaria en Sudán, marcado por un fuerte aumento en los abusos de los derechos humanos y las muertes relacionadas con el cólera. Desde 2024, al menos 59,000 civiles han muerto debido al conflicto, con 14 millones de desplazados. La crisis se describe como la "peor crisis humanitaria del mundo", que afecta a 33,7 millones de personas que necesitan asistencia urgente. Los informes indican que los ataques diarios de aviones no tripulados y los ataques de artillería han devastado la infraestructura civil, limitando el acceso a servicios esenciales como atención médica y agua limpia. Los datos de UNICEF revelan más de 35 víctimas infantiles en Córdoba del Norte, con algunos bebés de tan solo dos meses de edad afectados. La ONU advierte que la escalada de la violencia amenaza a millones, especialmente niños, con mayores riesgos de muerte, lesiones y desplazamiento.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca el conflicto en Sudán a través de una lente de injusticia sistémica y sufrimiento humano, enfatizando el papel de las fuerzas militares (Fuerzas Armadas de Sudán y Fuerzas de Apoyo Rápido) como perpetradores de daños.






