Un comité de la ONU ha emitido una guía que establece que los países están legalmente obligados a considerar las reparaciones por el comercio transatlántico de esclavos y tomar medidas para abordar la discriminación racial en curso. Esta directiva se deriva de la Convención Internacional de 1965 sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial, enfatizando que las naciones modernas deben abordar los impactos duraderos de las injusticias históricas, independientemente de la legalidad pasada. El informe lo describe como un "cambio de paradigma" que se centra en las responsabilidades contemporáneas en lugar de los debates históricos. Llama a acciones integrales como la compensación financiera, las reformas institucionales y las comisiones de la verdad, al tiempo que señala que algunas naciones, como la UE y el Reino Unido, se han resistido a dichos esfuerzos. La guía destaca el desplazamiento forzado de millones de africanos durante los siglos XV al XIX y los pasos transformadores para rectificar las desigualdades del sistema.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta las orientaciones del comité de la ONU de manera neutral, citando el marco legal y los argumentos de los defensores y opositores de las reparaciones.


