Un estudio de la Universidad de Columbia ha revelado el impacto psicológico oculto de los ataques del 11 de septiembre en los hijos adultos de los primeros socorristas y trabajadores de recuperación. La investigación encontró que estos niños experimentan mayores tasas de depresión, ansiedad y síntomas de pánico, que han persistido durante dos décadas. Este efecto estaba relacionado con la exposición de sus padres al trauma, incluida la llegada temprana al sitio del World Trade Center, quedarse más tiempo o estar expuesto a restos humanos. El estudio analizó datos de 270 hijos adultos de 176 familias conectadas con el WTC, utilizando encuestas en línea y registros de programas de salud. Los investigadores observaron que, si bien los niños no presenciaron directamente la destrucción, crecieron en hogares afectados por el trauma de sus padres, lo que provocó efectos psicológicos indirectos.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta los hallazgos de un estudio científico sin favorecer abiertamente ninguna perspectiva política. Se centra en los efectos psicológicos de los ataques del 11 de septiembre en las familias de los primeros respondedores, enfatizando la necesidad de tratamientos que incluyan a la familia.






