Ucrania lanzó un gran ataque contra una base naval rusa en Novorossiysk el miércoles, golpeando buques de guerra y causando daños extensos a la ciudad portuaria. Según funcionarios de ambos países y fuentes de la industria, los buques militares estacionados en la base naval fueron golpeados, mientras que dos terminales de granos principales tuvieron que detener las operaciones. Al menos dos personas murieron en el ataque, incluido un niño de ocho años, anunció el gobernador regional Benjamin Kondratiev. El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) describió el asalto como un evento de importancia estratégica, afirmando que las fuerzas de Kiev atacaron la base naval utilizando drones y proyectiles.
El presidente Volodymyr Zelenskyy confirmó que dos fragatas, un gran buque de desembarco, una corbeta y otros buques fueron alcanzados durante el ataque. Las imágenes de satélite publicadas después del incidente muestran daños visibles en la base naval rusa en Novorossiysk, con tres fragatas y un buque de patrulla supuestamente dañado. Hay indicios de que dos submarinos también podrían haber sido afectados. El ataque ocurrió en medio de tensiones elevadas en la región, con Moscú intensificando sus ataques contra las instalaciones logísticas y de almacenamiento ucranianas en respuesta a los ataques de Kiev a los centros energéticos, portuarios y logísticos rusos. El impacto del ataque se extendió más allá de la destrucción inmediata de los activos militares.
Como Rusia es el mayor exportador de trigo del mundo, el ataque a las terminales de granos generó temores de interrupciones en las cadenas mundiales de suministro de alimentos. Los precios del trigo en la Bolsa Mercantil de Chicago aumentaron aproximadamente un tres por ciento después del ataque a Novorossiysk. El Ministerio de Agricultura ruso declaró que estaba trabajando en redirigir las exportaciones a través de rutas alternativas. El jefe de la principal asociación de exportadores de granos de Rusia advirtió el mes pasado que los ataques ucranianos podrían detener las exportaciones de granos del Mar Negro, lo que llevaría a un aumento de los precios y al posible hambre en África y Oriente Medio.
Después del ataque, el alcalde de Novorossiysk, Andrey Kravchenko, anunció que el puerto había suspendido el suministro de agua y declarado el estado de emergencia. Cuatro negocios, más de 20 edificios residenciales y varias instituciones educativas fueron dañados, agregó. Los ataques rusos contra barcos en el Mar Negro han reducido drásticamente los envíos de grano de Ucrania, que también es un importante exportador mundial. Los envíos cayeron un 76 por ciento en las primeras dos semanas de agosto en comparación con el mismo período del año pasado, según el Ministerio de Política Agraria de Ucrania.
En la Península de Crimea, que Rusia anexó en 2014, más de 30 aviones no tripulados fueron derribados en Sebastopol el miércoles, según mensajes de Telegram del gobernador designado por Rusia de la región, Mikhail Razvozhayev. Moscú ha intensificado sus ataques contra instalaciones logísticas y de almacenamiento ucranianas en represalia por los ataques de Kiev contra la energía rusa, el puerto y los centros logísticos. El presidente Zelensky dijo el martes que Kiev había presentado propuestas a los negociadores estadounidenses para un plan para poner fin al conflicto, que comenzó con la invasión de Rusia en febrero de 2022.
Ucrania ha pedido repetidamente un alto el fuego, mientras que Rusia afirma que quiere una resolución, pero insiste en que cualquier acuerdo debe incluir la rendición completa de cuatro regiones ucranianas reclamadas por Moscú y abordar las "causas profundas" del conflicto. Novorossiysk también alberga infraestructura para exportaciones de petróleo, incluido el Consorcio de Oleoductos del Caspio (CPC), propiedad en parte de los gigantes petroleros estadounidenses Chevron y ExxonMobil. El Financial Times informó el miércoles que, siguiendo las solicitudes de la vicepresidenta de los Estados Unidos, Kamala Harris, a fines de julio, Ucrania acordó no atacar la infraestructura de la CPC y los buques no rusos, siempre que no estén bajo sanciones ucranianas o que transporten petróleo ruso u otra carga.
La oficina del presidente de Ucrania no respondió a una solicitud de comentarios sobre esta noticia. El ataque a Novorossiysk marca una escalada significativa en el conflicto en curso, destacando la importancia estratégica de la región del Mar Negro y la vulnerabilidad de la infraestructura crítica a las tácticas de guerra híbrida que involucran drones y misiles. La situación continúa evolucionando, y es probable que ambas partes ajusten sus estrategias en respuesta a los últimos desarrollos.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor