Ucrania afirmó que llevó a cabo ataques nocturnos contra una importante refinería de petróleo y un aeródromo en la región rusa de Saratov, junto con otros lugares como un depósito de petróleo en Kaluga y un sitio de lanzamiento de drones en Bryansk. Estos ataques causaron incendios y dañaron la infraestructura civil, lo que resultó en víctimas. Rusia respondió afirmando que ocho personas murieron y 635 drones fueron derribados o interceptados, al tiempo que informó de ataques contra puertos y buques ucranianos en el Mar Negro. El presidente ucraniano Zelensky se refirió a los ataques como "sanciones de largo alcance" contra las instalaciones rusas que apoyan la guerra. Los funcionarios rusos condenaron los ataques como "actos terroristas", particularmente después de que un almacén de Wildberries fue atacado, que afirma que Rusia suministra equipo militar. El conflicto continúa con ambas partes intensificando los ataques contra ciudades, infraestructura energética y cadenas de suministro.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información desde perspectivas tanto ucranianas como rusas sin favorecer abiertamente a una de las partes. Incluye citas de funcionarios ucranianos como Zelensky y funcionarios rusos como el gobernador regional de Saratov, así como menciones de ataques de ambas partes.






