Ucrania lanzó uno de sus ataques aéreos más grandes de la guerra, matando al menos a seis personas en Rusia, según múltiples informes. El ataque ocurrió el domingo, con cientos de drones desplegados en todo el territorio ruso. Esto marca una escalada significativa en el conflicto, ya que las fuerzas ucranianas continúan atacando instalaciones e infraestructura militares rusas utilizando tecnología avanzada de drones. El ataque resultó en víctimas entre civiles y militares rusos, aunque los números exactos permanecen bajo investigación. El ataque siguió a una serie de tensiones crecientes a lo largo de las líneas del frente, con ambas partes intensificando sus operaciones en las últimas semanas.
Los funcionarios ucranianos confirmaron el uso de aviones no tripulados de largo alcance en el asalto, que tuvo como objetivo ubicaciones clave en el sur de Rusia. La escala de la operación sugiere un esfuerzo coordinado, posiblemente destinado a interrumpir las cadenas de suministro rusas o dañar la infraestructura crítica. Las autoridades locales en las áreas afectadas informaron daños a edificios y vehículos, aunque aún no se ha publicado ninguna confirmación oficial del alcance de la destrucción. La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) emitió un informe separado que destaca los riesgos crecientes a los que se enfrentan los trabajadores humanitarios a nivel mundial.
En el Día Mundial de la Ayuda Humanitaria, la organización señaló que más de 907 trabajadores humanitarios fueron asesinados en 2025 debido a la violencia mientras cumplían con sus deberes. Esta cifra incluye 350 muertes, el segundo número más alto registrado en la historia. El informe también advirtió que la situación continúa deteriorándose, con 322 trabajadores humanitarios heridos y 235 secuestrados hasta ahora en 2026. Estos incidentes abarcan múltiples regiones, incluidas Ucrania, Etiopía, Siria, Haití, Chad y Camerún, donde los bombardeos aéreos y los secuestros siguen siendo frecuentes. En particular, el informe destacó los peligros que enfrentan los trabajadores humanitarios en Ucrania, donde los drones han contribuido a un aumento en las víctimas civiles.
Según la OCHA, 80 civiles murieron en Ucrania solo en abril debido a ataques con aviones no tripulados. Han surgido patrones similares en otras zonas de conflicto, como Sudán, donde los aviones no tripulados armados representaron el 80 por ciento de las muertes de civiles en los primeros cuatro meses de 2026. El uso de estas armas ha generado serias preocupaciones sobre la seguridad de los civiles y los trabajadores humanitarios, a medida que la tecnología se vuelve más accesible y ampliamente utilizada. El Secretario General de la ONU, António Guterres, abordó el tema durante un evento conmemorativo que marca el 23 aniversario del bombardeo de la sede de la ONU en Bagdad.
Expresó su profunda preocupación por las continuas amenazas a los trabajadores humanitarios y pidió mayores protecciones en virtud del derecho internacional. "La desinformación está erosionando la confianza. Se está recortando el financiamiento humanitario. Y se está restringiendo el acceso humanitario", declaró, instando a los Estados miembros a apoyar los esfuerzos de ayuda y responsabilizar a los autores. La creciente dependencia de los drones ha transformado la guerra moderna, lo que hace que sea más difícil distinguir entre combatientes y no combatientes. En la República Democrática del Congo, un ataque con drones mató a un trabajador humanitario a principios de este año, subrayando las implicaciones más amplias de esta tendencia.
Mientras tanto, en Ucrania, cuatro convoyes humanitarios fueron atacados en una sola semana en mayo, lo que ilustra aún más el mayor riesgo que enfrentan los que proporcionan ayuda en las zonas de conflicto. A medida que continúa el conflicto, es probable que el uso de aviones no tripulados por ambas partes aumente, lo que plantea nuevos desafíos para los esfuerzos humanitarios globales. La comunidad internacional se enfrenta a una creciente presión para abordar la creciente amenaza a los trabajadores humanitarios y garantizar que los civiles estén protegidos de los efectos de la guerra moderna.
★
Mantengamos las noticias honestas.
ObjectiveNews se financia con los lectores y no tiene anuncios: te mostramos el sesgo en lugar de ocultarlo. Apoya el periodismo independiente por 4 €/mes.
Hazte suscriptor