El secretario de Relaciones Exteriores británico, Ed Miliband, acusó al gobierno israelí de ignorar la "limpieza étnica" por parte de los colonos en Cisjordania, afirmando que el Reino Unido impondría una prohibición de importación de bienes de los asentamientos ilegales. Enfatizó la necesidad de actuar en lugar de simplemente condenar la injusticia, incluida la orientación de las empresas y las personas involucradas en la expansión de los asentamientos. Miliband expresó un apoyo inquebrantable tanto a Israel como al Estado de Palestina, a pesar de las críticas de los funcionarios estadounidenses e israelíes, que condenaron las sanciones como discriminatorias y amenazaron con tomar medidas de represalia.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la cuestión como una clara violación del derecho internacional y de los derechos humanos, utilizando un lenguaje fuerte como "limpieza étnica" y haciendo hincapié en el cambio del Reino Unido de la condena a la oposición activa.






