Un año después de presentar una petición legal de 400 páginas, el gobierno británico aún no ha respondido a las afirmaciones de que cometió crímenes de guerra durante su dominio colonial sobre Palestina entre 1917 y 1948. La petición, respaldada por 75 parlamentarios, pares y figuras culturales, fue entregada a altos funcionarios del gobierno y describe presuntas violaciones del derecho internacional por parte de Gran Bretaña, incluida la negación de la autodeterminación árabe y acciones como el asesinato, la tortura y la destrucción de hogares. La campaña destaca la Declaración Balfour de 1917 como un momento crucial que condujo a la eventual creación de Israel y el desplazamiento de cientos de miles de palestinos. El grupo argumenta que las políticas israelíes actuales en Cisjordania y Gaza son una continuación de las prácticas coloniales británicas. La petición pide una disculpa oficial y una discusión sobre las reparaciones.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la falta de respuesta del Reino Unido a la petición como un fracaso para abordar la responsabilidad histórica por las acciones de la era colonial en Palestina.






