El Reino Unido está proponiendo nuevas regulaciones que impondrían un toque de queda nocturno en las redes sociales a los adolescentes de 16 y 17 años, con el objetivo de evitar un "borde del precipicio" en la protección en línea a medida que pasan a la edad adulta. Las medidas buscan desactivar características adictivas como videos de reproducción automática y fuentes de contenido personalizado, mientras que permiten a los adolescentes optar por no participar en el toque de queda. Estas propuestas, parte de la agenda final del primer ministro Keir Starmer, siguen un plan más amplio para prohibir las redes sociales para los menores de 16 años, que comenzará a principios de 2025. Las plataformas de redes sociales han criticado la política, argumentando que podría impulsar a los jóvenes hacia plataformas no reguladas. Los críticos argumentan que la función de exclusión social socava la efectividad de las reglas, mientras que los activistas siguen divididos sobre si las prohibiciones más estrictas o la supervisión regulatoria son más efectivas para proteger a los usuarios jóvenes.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta la propuesta como un esfuerzo equilibrado entre la regulación gubernamental y las preocupaciones de los padres, citando tanto a los partidarios como a los críticos.




