Un proyecto de investigación independiente llamado 'Network Map' ha vinculado a miembros de pandillas de violación infantil en el Reino Unido con grupos de delincuencia organizada, lo que sugiere una conexión entre la explotación sexual de jóvenes blancas de clase trabajadora por parte de hombres predominantemente musulmanes paquistaníes y redes criminales más amplias. El proyecto recopiló datos de registros policiales, testimonios de sobrevivientes y cuentas de periodistas para identificar a más de 1,000 depredadores de pandillas de acondicionamiento conectados con redes de drogas, familiares de figuras del crimen organizado e incluso funcionarios locales con presuntos vínculos con la mafia. Los investigadores enfatizaron que estas conexiones facilitaron el tráfico de víctimas en todo el Reino Unido, particularmente a través de Londres, que ahora está bajo escrutinio por su papel como centro de acondicionamiento. Los hallazgos siguen un informe de 2023 de la baronesa Louise Casey, que destacó la participación desproporcionada de hombres musulmanes paquistaníes en delitos de acondicionamiento y señaló que las autoridades habían suprimado las investigaciones relacionadas debido a temores de etiquetado racial.
Lectura del sesgo (Conservador): El artículo enmarca la cuestión a través de una lente que enfatiza las fallas sistémicas de las autoridades, destacando particularmente la supresión de las investigaciones por parte de funcionarios que temían acusaciones raciales.




