Las fuerzas rusas llevaron a cabo ataques con misiles contra Kiev y sus alrededores durante la noche, matando al menos a 17 personas e hiriendo a 44. El presidente Zelensky criticó los retrasos en el suministro de sistemas de defensa antimisiles, afirmando que podrían haber salvado vidas. El Ministerio de Defensa ruso confirmó el ataque, alegando que los ataques tenían como objetivo centros logísticos y centros de suministro militar, incluidas las instalaciones de MLP-Chaika y Nova Poshta. Tres buques de carga que transportaban armas fueron bombardeados en el Mar Negro cerca de Odessa. Las autoridades ucranianas informaron alertas aéreas debido a amenazas de misiles balísticos, con múltiples explosiones escuchadas en la ciudad. El alcalde de Kiev señaló que el sistema de defensa aérea de la ciudad estaba activado, pero más misiles se dirigían hacia la capital.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta información desde perspectivas tanto ucranianas como rusas, citando declaraciones oficiales de ambas partes.





