Las fuerzas estadounidenses llevaron a cabo ataques aéreos contra lanzadores de cohetes iraníes en el estrecho de Ormuz el domingo, marcando el primer compromiso militar en más de un mes. Según un funcionario estadounidense, se vio a tropas del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria iraní preparándose para lanzar cohetes equipados con minas marinas en la vía fluvial estratégica. Estados Unidos había limpiado previamente las minas marinas de las rutas marítimas internacionales en el área. Los medios estatales iraníes informaron de explosiones cerca de la isla de Larak y reclamaron víctimas entre sus fuerzas, prometiendo represalias. Esto sigue a un cambio en la estrategia de Estados Unidos bajo la administración Trump hacia una mayor presión económica por la acción militar, en medio de preocupaciones sobre la disminución de los suministros de municiones. A pesar de las afirmaciones de Trump de que el estrecho permanece abierto, el tráfico comercial ha disminuido significativamente en comparación con los niveles anteriores a la guerra, con informes de otro incidente con un buque petrolero cerca de Omán.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de las acciones de EE.UU. e Irán, citando declaraciones oficiales de ambas partes sin favorecer abiertamente una perspectiva.




