Las Naciones Unidas han instado a las autoridades haitianas a mejorar la protección de los civiles en medio de la escalada de la violencia de pandillas. Un ataque brutal en Kenscoff, cerca de Puerto Príncipe, provocó 47 muertes y más de 50 secuestros. El incidente provocó críticas contra la Policía Nacional de Haití por no prevenir el asalto. La portavoz de derechos humanos de la ONU, Marta Hurtado, describió el ataque, durante el cual 34 personas murieron dentro de una iglesia, y destacó la crisis más amplia, señalando 1.480 muertes en violencia relacionada con pandillas desde abril. El Consejo de Seguridad de la ONU pidió una aplicación más estricta de un embargo de armas y el despliegue total de la Fuerza de Supresión de Pandillas.
Lectura del sesgo (Centro): El artículo presenta un relato equilibrado de la situación en Haití, citando tanto las acciones de las autoridades haitianas como el llamado de la ONU a la intervención.





