La Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos declaró que los países que ratificaron la Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial de 1965 están legalmente obligados a examinar las reparaciones por el comercio transatlántico de esclavos. Esta afirmación ha intensificado una disputa legal que ha llegado a un tribunal federal en Illinois, donde se debaten argumentos similares. La posición de la ONU sugiere que las injusticias históricas como la esclavitud podrían requerir acciones reparativas bajo el derecho internacional. La declaración destaca los debates en curso sobre las obligaciones legales de las naciones con respecto a las atrocidades históricas.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo enmarca la postura de la ONU como una obligación legal, lo que implica que las reparaciones históricas son una cuestión de derecho internacional en lugar de la soberanía nacional.





