El informe de la Clasificación Integrada de la Fase de Seguridad Alimentaria (IPC) indica que el hambre aguda en Gaza podría afectar a dos tercios de la población para fines de año, a pesar de las recientes mejoras tras el alto el fuego de octubre de 2025 entre Israel y Hamás. Si bien los niveles de desnutrición entre los niños han disminuido debido al aumento del suministro de alimentos y los servicios de nutrición, la situación sigue siendo grave, con muchas familias que aún dependen de la ayuda y algunas recurren a la mendicidad y la recolección de basura. El informe estima que más de 1,2 millones de personas, o el 59% de la población de Gaza, se enfrentan actualmente a un hambre aguda, que podría aumentar al 67% en diciembre. El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel afirma que ha facilitado la entrada de más de 1,8 millones de toneladas de alimentos a Gaza desde el alto el fuego, mientras que la agencia militar israelí COGAT criticó el informe de la IPC como sesgado, acusando a Hamás de desviar y saquear el suministro de ayuda.
Lectura del sesgo (Progresista): El artículo presenta las conclusiones del informe del IPC, que destacan el empeoramiento de las condiciones humanitarias en Gaza, haciendo hincapié en los riesgos de la reducción de la ayuda y la posible hambruna.




